lunes, 21 de noviembre de 2016

Hipertencion



Qué es

La hipertensión arterial es una patología crónica que consiste en el aumento de la presión arterial. Una de las características de esta enfermedad es que no presenta unos síntomas claros y que estos no se manifiestan durante mucho tiempo.
En la actualidad, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de mortalidad en España. Sin embargo, la hipertensión es una patología tratable. Si no se siguen las recomendaciones del médico, se pueden desencadenar complicaciones graves, como por ejemplo, un infarto de miocardio, una hemorragia o trombosis cerebral, lo que se puede evitar si se controla adecuadamente.
Las primeras consecuencias de la hipertensión las sufren las arterias, que se endurecen a medida que soportan la presión arterial alta de forma continua, se hacen más gruesas y puede verse dificultado al paso de sangre a través de ellas. Esto se conoce con el nombre de arterioesclerosis.

Causas
Aunque todavía no se conocen las causas específicas que provocan la hipertensión arterial, sí se ha relacionado con una serie de factores que suelen estar presentes en la mayoría de las personas que la sufren. Conviene separar aquellos relacionados con la herencia genética, el sexo, la edad y la raza y por tanto poco modificables, de aquellos otros que se podrían cambiar al variar los hábitos, ambiente, y las costumbres de las personas, como: la obesidad, la sensibilidad al sodio, el consumo excesivo de alcohol, el uso de anticonceptivos orales y un estilo de vida muy sedentario.

Causas no modificables

Factores genéticos:

La predisposición a desarrollar hipertensión arterial está vinculada a que un familiar de primer grado tenga esta patología. Aunque se desconoce el mecanismo exacto, la evidencia científica ha demostrado que cuando una persona tiene un progenitor (o ambos) hipertensos, las posibilidades de desarrollar hipertensión son el doble que las de otras personas con ambos padres sin problemas de hipertensión.

Sexo:

Los hombres tienen más predisposición a desarrollar hipertensión arterial que las mujeres hasta que éstas llegan a la edad de la menopausia. A partir de esta etapa la frecuencia en ambos sexos se iguala. Esto se debe a que la naturaleza ha dotado a la mujer con unas hormonas que la protegen mientras está en la edad fértil (los estrógenos) y por ello tienen menos riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, las mujeres jóvenes que toman píldoras anticonceptivas tienen más riesgo de desarrollar una patología cardiaca.

Edad y raza:

La edad es otro factor que influye sobre las cifras de presión arterial, de manera que tanto la presión arterial sistólica o máxima como la diastólica o mínima aumentan con los años y lógicamente se encuentra un mayor número de hipertensos a medida que aumenta la edad.
En cuanto a la raza, los individuos de raza negra tienen el doble de posibilidades de desarrollar hipertensión que los de raza blanca, además de tener un peor pronóstico.

Causas modificables

Sobrepeso y obesidad:

Los individuos con sobrepeso están más expuestos a tener más alta la presión arterial que un individuo con peso normal. A medida que se aumenta de peso se eleva la tensión arterial y esto es mucho más evidente en los menores de 40 años y en las mujeres. La frecuencia de la hipertensión arterial entre los obesos, independientemente de la edad, es entre dos y tres veces superior a la de los individuos con un peso normal.
No se sabe con claridad si es la obesidad por sí misma la causa de la hipertensión, o si hay un factor asociado que aumente la presión en personas con sobrepeso, aunque las últimas investigaciones apuntan a que a la obesidad se asocian otra serie de alteraciones que serían en parte responsables del aumento de presión arterial. También es cierto, que la reducción de peso hace que desaparezcan estas alteraciones.

Otras causas

Vasculares:

Entre el 2,5 y el 6 por ciento de los problemas relacionados con el riñón pueden influir en la aparición de la hipertensión arterial. De hecho, suponen entre el 2,5 y el 6 por ciento de las causas. Las principales patologias vasculares que influyen son:
  • Enfermedad renal poliquística.
  • Enfermedad renal crónica.
  • Tumores productores de renina.
  • El síndrome de Liddle.
  • Estenosis de la arteria renal.

Endrocrinológicas:

Las causas endocrinas representan entre el 1 y el 2 por ciento. En éstas se incluyen desequilibrios hormonales exógenos y endógenos. Las causas exógenas incluyen la administración de corticoides.
Aproximadamente el 5 por ciento de las mujeres que toman anticonceptivos orales puede desarrollar hipertensión. Los factores de riesgo para la hipertensión asociada con el consumo de anticonceptivos orales incluyen la enfermedad renal leve y la obesidad.
Los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) pueden tener efectos adversos sobre la tensión arterial. Estos fármacos bloquean tanto la ciclooxigenasa-1 (COX-1) como las enzimas COX-2. La inhibición de la COX-2 puede inhibir su efecto natriurético que, a su vez, aumenta la retención de sodio. Los antiinflamatorios no esteroideos también inhiben los efectos vasodilatadores de las prostaglandinas y la producción de factores vasoconstrictores, es decir, la endotelina-1. Estos efectos pueden contribuir a la inducción de la hipertensión en un paciente con hipertensión controlada o normotenso.
Las causas hormonales endógenas incluyen:
  • Hiperaldosteronismo primario.
  • El síndrome de Cushing.
  • Feocromocitoma.
  • Hiperplasia suprarrenal congénita.
Las causas neurogénicas incluyen:
  • Tumores cerebrales.
  • Poliomielitis bulbar.
  • Hipertensión intracraneal.
Además existen drogas y toxinas que pueden propiciar la aparición de la hipertensión:
  • Alcohol.
  • Cocaína.
  • Ciclosporina, tacrolimus.
  • Fármacos antiinflamatorios no esteroides.
  • Eritropoyetina.
  • Medicaciones adrenérgicas.
  • Descongestionantes que contienen efedrina.
  • Remedios a base de hierbas que contienen regaliz
  • Nicotina.
Por último, existen algunas enfermedades que se relacionan con la hipertensión como son el hipertiroidismo e hipotiroidismo, la hipercalcemia, el hiperparatiroidismo, la acromegalia, la apnea obstructiva del sueño y la hipertensión inducida por el embarazo.

Sintomas

    Según, Julián Segura, el presidente de la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (Seh-Lelha), “la mayor limitación a la hora de detectar la hipertensión es que la mayoría de los casos de hipertensión transcurren sin que haya ningún síntoma y, por tanto, la enfermedad pasa desapercibida, con el riesgo que eso conlleva”.
    Segura indica que hay síntomas inespecíficos, como las cefaleas, que ayudan a detectarla porque ponen en alerta al paciente que decide ir al médico o acudir a la farmacia a que les tomen la tensión. Sin embargo, señala que esos síntomas no se pueden atribuir a la hipertensión porque coinciden en el tiempo como respuesta al dolor.
    En el caso de los hipertensos que han estado sin diagnóstico durante mucho tiempo, el presidente señala que estos pueden sufrir en un momento dado una complicación, como una angina de pecho, que es un síntoma derivado de esa complicación.

    Prevención

    Tener hábitos de vida saludable y, sobre todo, evitar el sobrepeso y la obesidad son los principales factores para prevenir la aparición de la hipertensión.
    Los especialistas señalan que llevar una dieta sana y practicar ejercicio puede ayudar a que la población general esté exenta de sufrir esta patología.
    En los casos en los que en la familia haya antecedentes de hipertensión y por tanto haya una predisposición a ser hipertenso a lo largo del tiempo, este factor genético supone una llamada de atención adicional a que el paciente cuide esos hábitos de vida y vigile sus cifras de tensión arterial.

    Tipos

    La tensión arterial tiene dos componentes:

    • Tensión sistólica: Es el número más alto. Representa la tensión que genera el corazón cuando bombea la sangre al resto del cuerpo.
    • Tensión diastólica: Es el número más bajo. Se refiere a la presión en los vasos sanguíneos entre los latidos del corazón.
    La tensión arterial se mide en milímetros de mercurio (mmHg). La tensión arterial alta (HTA) se diagnostica cuando uno de estos números o ambos son altos. Esta enfermedad se conoce también como hipertensión.

    La tensión arterial alta se clasifica como:

    • Normal: menos de 120/80 mmHg
    • Prehipertensión: 120/80 a 139/89 mmHg
    • Estadio 1 de hipertensión: 140/90 a 159/99 mmHg
    • Estadio 2 de hipertensión: 160/109 a 179/109 mmHg
    • Estadio 3 de hipertensión: mayor de 179/109 mmHg

    Diagnóstico

    La primera línea de combate de la hipertensión son los equipos de atención primaria, tanto los médicos, como las enfermeras. En la consulta tienen protocolos de actuación para que cuando acudan los pacientes, por los motivos que sean, los sanitarios realicen una medición. Si el paciente no está diagnosticado, a partir de ese momento puede empezar su tratamiento si le hiciera falta.
    Otras áreas que ayudan a que el paciente identifique una hipertensión y que le advierte de que sería recomendable que acudiera al especialista para obtener un posible diagnóstico son los chequeos rutinarios que hacen las empresas o cuando los pacientes se hacen una revisión porque quieren empezar a practicar algún deporte federado o semi profesional.
    “Estos controles son muy importantes porque se realizan normalmente en personas que nunca han pasado por un médico porque han estado sanos hasta el momento y puede ayudar a diagnosticar al paciente”, apostilla Julián Segura, presidente de la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (Seh-Lelha).

    Tratamientos

    A la hora de tratar la hipertensión hay dos bloques fundamentales de acciones a realizar:
    • Mejora de los hábitos de vida

    El paciente tiene que llevar una dieta saludable, disminuir el consumo de calorías, de azúcares y grasas y aumentar la práctica de ejercicio físico. Estas dos prácticas tienen como resultado un mejor control del peso y si el peso está bien controlado es una manera sencilla de controlar la hipertensión.
    Julián Segura, presidente de la Sociedad Española de la Hipertensión- Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (Seh-Lelha), señala que muchos hipertensos surgen porque las personas llevan tiempo sin cuidarse y ganan unos kilos. “Cuando el hipertenso ya está identificado, parte de su tratamiento es controlar bien su peso, evitar ganar kilos, tener una vida activa y evitar llevar una sedentaria”.
    Por último, Segura recomienda que si el paciente es fumador, conviene que abandone ese hábito y si suele consumir alcohol, es aconsejable que lo reduzca considerablemente.
    • Tratamientos farmacológicos

    En caso de que los cambios de los hábitos de vida no funcionen, hoy en día existen tratamientosfarmacológicos que son muy útiles para controlar la presión arterial. Inicialmente estos tratamientos comienzan con un solo fármaco. No obstante, en algunos casos esta medida no es suficiente y necesitan combinar con dos o tres medicinas para controlar la presión arterial.
    Debido a que la hipertensión arterial es una enfermedad crónica, es fundamental que los pacientes sean constantes con los tratamientos. Según los datos de la Seh-Lelha, el 90 por ciento de los pacientes diagnosticados de hipertensión no lleva a cabo las recomendaciones de los especialistas en materia de higiene o dieta y el 50 por ciento no sigue los tratamientos que tienen prescritos.
    Esto se debe a que como es una patología que se padece durante muchos años, los pacientes tienden a relajarse con las instrucciones que le da el médico. Esto puede tener una serie de consecuencias. La principal es que tendrá la hipertensión mal controlada, lo que a largo plazo puede derivar en complicaciones cardiovasculares mayores como infarto de miocardio, ictus, deterioro de la función renal o de la circulación de las piernas, entre otros.
    Pronóstico
    En los últimos años el grado de control de la hipertensión ha ido aumentando como consecuencia de la mejora de los tratamientos, mediante la intensificación de los mismos, y por el aumento de la concienciación de mejorar los estilos de vida. El refuerzo de los medicamentos (pacientes que antes sólo tomaban un medicamento y ahora toman dos, por ejemplo) ha sido crucial para mejorar el control.
    Sin embargo, las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de complicaciones y de mortalidad a nivel mundial. Esta situación se mantendrá en los próximos años debido a la epidemia que hay de obesidad y que las autoridades sanitarias esperan que aumente. Desde la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial, indican que la obesidad y la hipertensión son los dos problemas de salud pública principales a los que los países tendrán que hacer frente en el futuro próximo.

    ¿Cuándo debe recomendar el especialista la automedición de la presión arterial?

    En líneas generales, el profesional sanitario puede recomendar la automedición de la presion arterial siempre (salvo algunas excepciones, principalmente en pacientes obsesivos y con tendencia a la automedicación). Se trata de un método eficaz que permite conocer la tensión del paciente fuera de la consulta, en su vida cotidiana, evitando así el conocido como fenómeno de la bata blanca (la sensación que experimentan los pacientes al llegar al centro sanitario y ponerse frente al profesional sanitario. Este fenómeno provoca que la presión arterial de los pacientes se eleve un poco con respecto a su cifra normal).
    La automedicion de la presion arterial debe realizarse por la mañana y por la noche, tras un reposo previo de 3 minutos. La posición adecuada es la siguiente: sentado, con las piernas sin cruzar, la espalda apoyada en la silla y el brazo en donde se coloque el manguito apoyado sobre la mesa. Es recomendable que el manguito se ponga en el brazo (y no en la muñeca, salvo excepciones -personas obesas-).
    Tras la automedición, el paciente debe registrar los resultados obtenidos apuntándolos en un cuaderno. Deberá llevar este cuaderno al profesional sanitario correspondiente (médico o enfermero) cuando tenga su cita para revisarlos juntos. Con estos resultados, el profesional valorará el tratamiento y seguimiento del paciente.

    ¿Cómo medir la tensión arterial?

    Existen diversas maneras de medir la presión arterial:
    • Esfigmomanómetro de mercurio: Es el más exacto y menos expuesto a errores. Para su uso se requiere un fonendoscopio.
    • Esfigmomanómetro de aire: Es el más utilizado y es también un aparato preciso. Igualmente necesita de un fonendoscopio para su uso.
    • Aparato electrónico: Se utiliza mucho para realizar el autocontrol, no necesita fonendoscopio porque lleva un detector del pulso incorporado y es de fácil manejo. No obstante, se trata de un aparato muy sensible a los ruidos y a los movimientos, por lo que para que los valores obtenidos sean exactos, es necesario que el brazo no se mueva y que no se hable. Es importante que el aparato esté en buenas condiciones y se revise periódicamente.

    Gráfico para la correcta medición de la tensión arterial en casa.
    Además, para medir la presión arterial se requiere cumplir una serie de condiciones:
    Para medir la presión arterial debe colocarse el manguito del esfigmomanómetro a la altura del corazón. El borde superior debe estar como mínimo dos centímetros por encima de la flexura del codo. A continuación se infla el manguito hasta una presión de 180 milímetros de Hg. Si se sabe que en determinaciones anteriores la presión sistólica era superior a esta cifra, se infla hasta una presión 200 mm Hg por encima de la última conocida. Se coloca la campana del fonendo allí donde previamente se ha localizado el latido arterial en la flexura del codo y se procede a desinflar poco a poco el manguito. El primer latido que se escucha corresponde a la presión sistólica o máxima y la desaparición del latido a la presión diastólica o mínima. En los niños y también en algunos adultos, los latidos no desaparecen; entonces se considera como presión diastólica aquella en la que se modifica la tonalidad de los latidos.

    Hipertension arterial


    Diabetes


    Qué es la Diabetes


    La diabetes es una enfermedad crónica que se origina porque el páncreas no sintetiza la cantidad de insulina que el cuerpo humano necesita, la elabora de una calidad inferior o no es capaz de utilizarla con eficacia.
    La insulina es una hormona producida por el páncreas. Su principal función es el mantenimiento de los valores adecuados de glucosa en sangre. Permite que la glucosa entre en el organismo y sea transportada al interior de las células, en donde se transforma en energía para que funcionen los músculos y los tejidos. Además, ayuda a que las células almacenen la glucosa hasta que su utilización sea necesaria.
    En las personas con diabetes hay un exceso de glucosa en sangre (hiperglucemia) ya que no se distribuye de la forma adecuada. Los especialistas advierten que, si los pacientes no siguen el tratamiento adecuado los tejidos pueden acabar dañados y se pueden producir complicaciones muy graves en el organismo.

    Incidencia

    El estudio di@bet.es publicado en 2012 situó la prevalencia de la diabetes en España en torno al 13,8 por ciento de la población.
    “Los resultados del estudio también confirman la asociación entre diabetes, obesidad e hipertensión arterial y la importancia de la actividad física como método de prevención”, explica a DMedicina, Rebeca Reyes, de la Unidad de Endocrinología del Hospital General Universitario Rafael Méndez, en Lorca (Murcia) y coordinadora del Grupo de trabajo de Diabetes Mellitus de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN). “Además, el estudio señala que un 6 por ciento de las personas con diabetes tipo 2 desconoce que sufre esta enfermedad”.
    Por otro lado, Reyes señala que la prevalencia es mayor conforme aumenta la edad del paciente. De hecho, se estima que puede llegar a afectar hasta el 25-30 por ciento de la población anciana. “También se incrementa conforme aumenta la prevalencia de obesidad”, destaca.

    Causas

    El momento de aparición de la enfermedad, así como las causas y síntomas que presentan los pacientes, dependen del tipo de diabetes:

    Diabetes tipo 1

    Las edades más frecuentes en las que aparece son la infancia, la adolescencia y los primeros años de la vida adulta. Acostumbra a presentarse de forma brusca y muchas veces independientemente de que existan antecedentes familiares.
    Las causas de la diabetes tipo 1 son principalmente la destrucción progresiva de las células del páncreas, que producen insulina. Ésta tiene que administrarse artificialmente desde el principio de la enfermedad. Sus síntomas particulares son el aumento de la necesidad de beber y aumento de la cantidad de orina, la sensación de cansancio y la pérdida de peso a pesar del incremento de las ganas de comer.

    Diabetes tipo 2

    Surge generalmente en edades más avanzadas y es unas diez veces más frecuente que la anterior. Por regla general, la diabetes tipo 2 también está diagnosticada o la han padecido otras personas de la familia.
    Se origina debido a una producción de insulina escasa, junto con el aprovechamiento insuficiente de dicha sustancia por parte de las células. Según qué defecto de los dos predomine, al paciente se le habrá de tratar con pastillas antidiabéticas o con insulina (o con una combinación de ambas). En estos casos el paciente no suele presentar ningún tipo de molestia, ni síntoma específico, por lo que puede pasar desapercibida para la persona afectada durante mucho tiempo.

    Diabetes gestacional

    Se considera una diabetes ocasional que se puede controlar igual que los otros tipos de diabetes. Durante el embarazo la insulina aumenta para incrementar las reservas de energía. A veces, este aumento no se produce y puede originar una diabetes durante embarazo. Tampoco tiene síntomas y la detección se realiza casi siempre tras el análisis rutinario a que se someten todas las embarazadas a partir de las 24 semanas de gestación. Lo que si aumenta en gran medida el riesgo de desarrollar diabetes al cabo de algunos años.

    Sintomas


    Entre los principales síntomas de la diabetes se incluyen:
    • Frecuencia en orinar (fenómeno de la cama mojada en los niños).
       
    • Sensación de hambre inusual.
       
    • Sed excesiva.
       
    • Debilidad y cansancio.
       
    • Pérdida de peso.
       
    • Irritabilidad y cambios del estado de ánimo.
       
    • Sensación de malestar en el estómago y vómitos.
       
    • Vista nublada.
       
    • Cortaduras y rasguños que no se curan, o se curan lentamente.
       
    • Picazón o entumecimiento en las manos o los pies.
       
    • Infecciones recurrentes en la piel, la encía o la vejiga (cistitis).
       
    • Elevados niveles de glucosa en la sangre y en la orina.

    Prevención

    Para la diabetes tipo 1 no existe ningún método eficaz de prevención por el momento. En cambio, está comprobado que la de tipo 2, que es la que aparece con más frecuencia, al estar relacionada con la obesidad se puede tratar de evitar en gran medida adoptando unos hábitos de vida saludables.
    “Diferentes estudios han demostrado que la actividad física y la pérdida de peso previenen el desarrollo de diabetes en personas con predisposición a ésta, incluso en aquellas que ya presenten algún grado de alteración de la tolerancia a la glucosa (o prediabetes)”, afirma Rebeca Reyes, coordinadora del Grupo de trabajo de Diabetes Mellitus de la SEEN. “Además, en el recientemente publicado estudio Predimed se demuestra que la dieta mediterránea previene la enfermedad cardiovascular por lo que debería ser la dieta de elección”.

    Consejos para prevenir las hipoglucemias en diabéticos

    • Ajustar las dosis de los medicamentos a las necesidades reales.
    • Mantener un horario de comidas regular en la medida de lo posible.
    • Tomar cantidades moderadas de hidratos de carbono antes de realizar ejercicio.
    • Llevar siempre azúcar.
    En cuanto aparezcan los primeros signos de hipoglucemia hay que tomar azúcar (2 o 3 terrones), galletas (de 3 a 5 unidades) o beber un vaso (150 ml) de alguna bebida que contenga hidratos de carbono de absorción rápida (zumos de frutas, cola, etc.).
    Los síntomas suelen pasar en 5 ó 10 minutos. Si la hipoglucemia es grave o la persona podría perder la conciencia, es necesario inyectarle una ampolla de glucagón por vía subcutánea (igual que la insulina) o intramuscular (en la nalga). El glucagón moviliza las reservas de glucosa del organismo y hace efecto en unos 10 minutos. Si no hay recuperación, el afectado debe recibir asistencia médica inmediata.

    Tipos

    Diabetes Mellitus tipo 1 mediada por procesos autoinmunes:

    • Está causada por la destrucción autoinmune de las células del páncreas.
    • Representa la mayoría de los casos de diabetes mellitus tipo 1.
    • Lo normal es que aparezca en niños o adultos jóvenes, pero también puede darse en otras edades.
    • Suele comenzar de forma brusca.
    • Los factores de riesgo no están bien definidos, pero se sabe que están implicados en su aparición factores genéticos, autoinmunes y ambientales.
    • Habitualmente el peso es normal o por debajo de lo normal, aunque la presencia de obesidad no es incompatible con el diagnóstico.
    • Los pacientes son propensos a sufrir otras alteraciones del sistema inmunitario.
    Una minoría de los pacientes con diabetes tipo 1 desarrollan diabetes mellitus tipo 1 idiopática, de la cual se desconoce la causa que desencadena este subtipo que afecta principalmente a personas de origen africano y asiático.
    En la idiopática, el factor hereditario tiene mucha importancia y no existen alteraciones del sistema inmunitario. Además, la necesidad de insulina puede aparecer o desaparecer.
    Según la Federación Internacional de Diabetescada año se incrementa el número de personas que tienen diabetes tipo 1. Aunque las causas de este aumento no están claras, estiman que puede deberse a los cambios de los factores de riesgo medioambiental, a circunstancias durante el desarrollo en el útero, a la alimentación durante las primeras etapas de la vida o a infecciones virales. 
    Además, desde la Federación insisten en que estos pacientes pueden tener una vida normal si siguen el tratamiento combinando la administración diaria de la insulina con un seguimiento estrecho, ejercicio regular y dieta sana.

    Diabetes Mellitus tipo 2:

    • Aunque puede aparecer a cualquier edad, es habitual que comience en la edad adulta, después de los 40 años aunque hoy en día se está produciendo un aumento en jóvenes y niños.
    • Se caracteriza por la resistencia a la insulina y usualmente se asocia a un déficit relativo de producción de esta hormona por el páncreas.
    • La obesidad está presente en el 80 por ciento de los pacientes.
    • El riesgo de desarrollar esta forma de diabetes aumenta con la edad, el peso y la falta de actividad física. Es más frecuente en mujeres con antecedentes de diabetes gestacional y en individuos con hipertensión o trastornos en el metabolismo de la grasas.
    • Representa el 90-95 por ciento del total de casos de diabetes mellitus.
    • Los pacientes no precisan insulina, aunque pueden requerirla para conseguir controlar el nivel de glucosa.
    • Está frecuentemente asociada con una fuerte predisposición genética, aunque este factor es complejo y no está claramente definido.
    A diferencia de los pacientes con diabetes tipo 1, las personas con diabetes tipo 2 no suelen necesitar dosis diarias de insulina para sobrevivir. Sin embargo, en algunos casos se podría precisar insulina unida a una medicación oral, una dieta sana y el aumento de la actividad física.
    Al igual que en la diabetes tipo 1, los casos de diabetes tipo 2 se están incrementando en todo el mundo. Las causas están relacionadas con los cambios de estilo de vida como consecuencia del desarrollo económico. Otras causas podrían ser el envejecimiento de la población, el incremento de la urbanización, los cambios de dieta y la disminución de la actividad.

    Diabetes gestacional:

    • Comienza o se diagnostica por vez primera durante el embarazo.
    • Aparece en entre un 2 y un 5 por ciento de los procesos de gestación.
    • Habitualmente, la paciente recobra el estado de normalidad tras el parto.
    • Las mujeres con diabetes gestacional tienen, a corto, medio o largo plazo, mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
    • Los factores de riesgo para la diabetes gestacional son la obesidad y los antecedentes familiares.
       

    Otros tipos de diabetes:

    Existen otros tipos de diabetes originados por un mal funcionamiento de las células del páncreas o de la insulina que éstas producen, por problemas de metabolismo, etcétera. Muchas veces estas disfunciones están causadas por defectos genéticos, drogas, infecciones u otras enfermedades.

    Diagnóstico

    El diagnóstico de la diabetes se produce cuando el paciente tiene valores anormalmente elevados de glucosa en la sangre. Este análisis se suele controlar y medir durante un examen anual de rutina o en una exploración clínica que se realiza antes de la incorporación a un nuevo empleo o de la práctica de un deporte.
    También pueden realizarse análisis para determinar la posible causa de síntomas como el aumento de la sed, la micción, el hambre, o si existen factores de riesgo característicos, como antecedentes familiares de diabetes, obesidad, infecciones frecuentes o cualquier otra complicación asociada con la diabetes.
    Tal y como señala Rebeca Reyes, coordinadora del Grupo de trabajo de Diabetes Mellitus de la SEEN, el diagnóstico de la diabetes se realiza a través de una analítica de sangre. “Los criterios diagnósticos actuales, según la Sociedad Americana de Diabetes en sus recomendaciones de año 2015, son los siguientes:
    • Hemoglobina glicosilada mayor o igual de 6,5 por ciento. 
    • Glucemia basal en ayunas mayor o igual a 126 mg/dl o glucemia a las 2 horas de una prueba de tolerancia oral a la glucosa con 75 gr de glucosa mayor o igual a 200 mg/dl. 
    Todas ellas deben repetirse en dos ocasiones, salvo cuando existan signos inequívocos de diabetes, en cuyo caso una glucemia al azar de >= 200 mg/dl es suficiente”, especifica.

    Pruebas

    Para medir la concentración de glucosa en la sangre se obtiene una muestra de sangre del paciente,quien deberá estar en ayunas por lo menos 8 horas antes de la prueba.
    Es normal que exista cierto grado de elevación de los valores de glucosa en la sangre después de comer, pero incluso entonces, los valores no deberían ser muy elevados. En las personas mayores de 65 años es mejor realizar la prueba en ayunas dado que los ancianos tienen un mayor incremento de las concentraciones de glucosa en la sangre después de comer.
    Hay otra clase de análisis de sangre, llamado prueba de tolerancia oral a la glucosa, que se realiza en ciertos casos, como cuando se sospecha que una mujer embarazada tiene diabetes gestacional.
    En esta prueba se obtiene una muestra de sangre en ayunas para medir el valor de la glucosa y se suministra a la paciente una solución especial para beber, la cual contiene una cantidad estándar de glucosa. Durante las dos o tres horas siguientes se obtienen varias muestras de sangre.

    Tratamientos

    El tratamiento de la diabetes mellitus se basa en tres pilaresdietaejercicio físico y medicación. Tiene como objetivo mantener los niveles de glucosa en sangre dentro de la normalidad para minimizar el riesgo de complicaciones asociadas a la enfermedad. En muchos pacientes con diabetes tipo 2 no sería necesaria la medicación si se controlase el exceso de peso y se llevase a cabo un programa de ejercicio físico regularmente. Sin embargo, es necesario con frecuencia una terapia sustitutiva con insulina o la toma de fármacos hipoglucemiantes por vía oral.

    • Fármacos hipoglucemiantes orales: Se prescriben a personas con diabetes tipo 2 que no consiguen descender la glucemia a través de la dieta y la actividad física, pero no son eficaces en personas con diabetes tipo 1.
       
    • Tratamiento con insulina: En pacientes con diabetes tipo 1 es necesario la administración exógena de insulina ya que el páncreas es incapaz de producir esta hormona. También es requerida en diabetes tipo 2 si la dieta, el ejercicio y la medicación oral no consiguen controlar los niveles de glucosa en sangre. La insulina se administra a través de inyecciones en la grasa existente debajo de la piel del brazo, ya que si se tomase por vía oral sería destruida en aparato digestivo antes de pasar al flujo sanguíneo. Las necesidades de insulina varían en función de los alimentos que se ingieren y de la actividad física que se realiza. Las personas que siguen una dieta estable y una actividad física regular varían poco sus dosis de insulina. Sin embargo, cualquier cambio en la dieta habitual o la realización de algún deporte exigen modificaciones de las pautas de insulina. La insulina puede inyectarse a través de distintos dispositivos:
      • Jeringuillas tradicionales: Son de un solo uso, graduadas en unidades internacionales (de 0 a 40).
      • Plumas para inyección de insulina: Son aparatos con forma de pluma que tienen en su interior un cartucho que contiene la insulina. El cartucho se cambia cuando la insulina se acaba, pero la pluma se sigue utilizando.
      • Jeringas precargadas: Son dispositivos similares a las plumas, pero previamente cargados de insulina. Una vez que se acaba la insulina se tira toda la jeringa. El nivel de glucosa en sangre depende de la zona del cuerpo en que se inyecta la insulina. Es aconsejable que se introduzca en el abdomen, los brazos o muslos. Penetra más rápidamente si se inyecta en el abdomen. Se recomienda inyectar siempre en la misma zona, aunque desplazando unos dos centímetros el punto de inyección de una vez a otra. Hay que evitar las inyecciones en los pliegues de la piel, la línea media del abdomen y el área de la ingle y el ombligo.

    Lo que debes saber de la diabetes


    El Colesterol



    ¿Qué es el colesterol?

    ¿Qué es y para qué sirve el colesterol?
    ¿Qué es el colesterol?El colesterol es uno de los lípidos o grasas más importantes que se encuentran en nuestro cuerpo. Sirve, fundamentalmente, para la formación de las membranas de las células de nuestros órganos y como “materia prima” para la síntesis de hormonas sexuales y las de origen suprarrenal; también es precursor  de los ácidos biliares, que son sustancias que forman parte de la bilis y que facilitan la digestión de los alimentos grasos.

    ¿De dónde obtenemos nuestro colesterol?
    En circunstancias normales, casi todo el colesterol de nuestro organismo procede del que absorbemos de los alimentos y del que el hígado es capaz de elaborar. Este colesterol pasa a la sangre - donde es transportado por unas proteínas especialmente diseñadas para ello, las lipoproteínas, - para ser distribuido hacia los diversos aparatos y sistemas del cuerpo humano.

    ¿Por qué es importante mantener un nivel adecuado de colesterol?
    Cuando existe un exceso de colesterol circulante en la sangre, tiende a depositarse en la pared de las arterias, originando las denominadas “placas de ateroma”. Las placas de ateroma están constituidas, principalmente, por el colesterol allí almacenado, por células que fagocitan el colesterol: los macrófagos, y por células musculares, que acuden a estas lesiones donde sintetizan sustancias que fibrosan y hacen a las placas susceptibles de calificación. 

    Los niveles altos de colesterol en sangre perpetúan este proceso. Las placas van aumentando de tamaño, lo que contribuye a una mayor rigidez de los vasos sanguíneos y a una progresiva obstrucción de los mismos. En ocasiones, las placas se rompen, formándose trombos que potencialmente pueden ocluir total o parcialmente la arteria. 

    En el transcurso de estas rupturas y trombosis se pueden desprender émbolos que viajarían por el torrente circulatorio hasta impactar en arterias de menor calibre, impidiendo desde ese momento la irrigación del tejido que dependía de ellas. 

    Todos estos fenómenos originan una enfermedad denominada arteriosclerosis, responsable de diversos cuadros cardiovasculares que, dependiendo de la localización de las arterias afectadas, conocemos como cardiopatía isquémica: angina de pecho e infarto agudo de miocardio; accidentes cerebrovasculares: infartos y trombosis cerebrales; arteriopatía periférica: isquemia de los miembros inferiores; aneurismas aórticos e isquemia intestinal.

    ¿Existen dos tipos de colesterol?
    Sí..., aunque con matices. Si bien el colesterol es un principio único, como hemos dicho antes, es transportado en la sangre por las lipoproteínas. Básicamente, hay dos lipoproteínas que se  encargan de este transporte: las lipopoproteínas de baja densidad o LDL (del inglés, low density lipoprotein) y las de alta densidad o HDL (high density lipoprotein). 

    Las primeras son encargadas de llevar el colesterol a los tejidos, y su exceso se asocia al desarrollo de la arteriosclerosis. Las HDL extraen el colesterol sobrante de las células y de las placas de ateroma. 

    En los análisis del laboratorio, además del colesterol total, se determina el colesterol ligado a ambos tipos de lipoproteínas: colesterol-LDL y colesterol-HDL. Corresponden, dadas sus propiedades de aumentar o disminuir las placas de ateroma, a lo que coloquialmente se denomina colesterol “malo” o “bueno”.

    ¿Cuál es el nivel de colesterol adecuado?
    A más colesterol más infartosDiversos estudios epidemiológicos han puesto de manifiesto que concentraciones en sangre  de colesterol total superiores a 200 mg/dl están relacionadas con un incremento de sufrir procesos cardiovasculares. 

    En presencia de otros factores de riesgo concomitantes o de enfermedades cardiovasculares este nivel debería ser menor. Para ello nos guiamos por el nivel de colesterol-LDL (el malo).

    En pacientes con muy alto riesgo, considerados así a los diabéticos tipo 2 y a los que ya han sufrido una enfermedad cardiovascular, o su  riesgo calculado de morir a causa de ella es superior al 10% en 10 años, deberán intentar conseguir niveles de colesterol-LDL por debajo de 70 mg/dl. 

    Para aquellos con un riesgo alto (del 5-10%) el nivel máximo serían los 100mg/dl y para aquellos con un riesgo moderado (1-5%) su nivel de cLDL no debe exceder de 115 mg/dl.

    ¿Qué podemos hacer si tenemos alto el colesterol?
    Niveles de colesterol LDL según el riesgo cardiovascularConsulte con su médico de atención primaria. Él le orientará sobre el probable origen de esa elevación e iniciará el oportuno tratamiento dietético, que puede ser complementado con fármacos. 

    También juzgará si por su cuantía, o por la necesidad de un diagnóstico de precisión, precisa ser remitido a nuestra Unidad de Lípidos.  En un próximo vídeo hablaremos de la influencia de la dieta y el ejercicio en los niveles de colesterol. 






    Como Controlar el Colesterol


    lunes, 31 de octubre de 2016

    Hábitos Saludables/Healthy habits


    ¿QUIERES VIVIR SANO? 
    ¿You Want to Live Healthy?


    Este espacio fue creado para que te informes de los principios saludables siglo XXI y algo mas de actualidad; Bienvenido.








    TODO EL MUNDO...


    Esta de acuerdo en que la salud es algo de lo que hay que cuidar, en los países desarrollados disponemos de modernos hospitales equipados con sofisticados aparatos médicos, de servicio de urgencia dispuestos, a atender a cualquiera que lo necesite sin importar la hora o el día, y de numerosos preparados farmacéuticos para tratar casi todas las enfermedades, todo ello ha contribuido a aumentar el nivel de salud, así como la esperanza y la calidad de vida, son muchas las enfermedades que hace una década eran mortales y que actualmente se pueden curar o aliviar.


    Sin embargo hay determinados padecimientos que son cada vez más frecuentes a pesar de los avances técnicos de la medicina, las afecciones cardíacas, especialmente el infarto de miocardio, los trastornos causados por la causa de riego sanguíneo en el cerebro o en las extremidades reumáticas y degenerativas y sobre todo, el cáncer, parecen ir en aumento cada día ¿A caso la técnica medica no es capaz de detectarlas y precoz mente tratarlas? sencillamente NO, la técnica medica más adelantada y los mejores especialistas no pueden compensar las consecuencias de unos hábitos insanos. Por muchos "By Pass" coronarios que se practiquen, por muchos trasplantes de corazón que se pueda permitir en un país, no se lograra que sus gentes estén más sanas y que disminuya el riesgo de padecer un infarto, el estilo de vida sano, los hábitos saludables sencillos pueden hacer mucho más por la salud de una población que la técnica medica más avanzada.


    8 Hábitos Saludables




    Conoce algunas de las enfermedades mas comunes y peligrosas cuando no aplicas los buenos hábitos saludables.





    Hábitos Saludables/Healthy habits


    ¿QUIERES VIVIR SANO? 
    ¿You Want to Live Healthy?


    Este espacio fue creado para que te informes de los principios saludables siglo XXI y algo mas de actualidad; Bienvenido.








    TODO EL MUNDO...


    Esta de acuerdo en que la salud es algo de lo que hay que cuidar, en los países desarrollados disponemos de modernos hospitales equipados con sofisticados aparatos médicos, de servicio de urgencia dispuestos, a atender a cualquiera que lo necesite sin importar la hora o el día, y de numerosos preparados farmacéuticos para tratar casi todas las enfermedades, todo ello ha contribuido a aumentar el nivel de salud, así como la esperanza y la calidad de vida, son muchas las enfermedades que hace una década eran mortales y que actualmente se pueden curar o aliviar.


    Sin embargo hay determinados padecimientos que son cada vez más frecuentes a pesar de los avances técnicos de la medicina, las afecciones cardíacas, especialmente el infarto de miocardio, los trastornos causados por la causa de riego sanguíneo en el cerebro o en las extremidades reumáticas y degenerativas y sobre todo, el cáncer, parecen ir en aumento cada día ¿A caso la técnica medica no es capaz de detectarlas y precoz mente tratarlas? sencillamente NO, la técnica medica más adelantada y los mejores especialistas no pueden compensar las consecuencias de unos hábitos insanos. Por muchos "By Pass" coronarios que se practiquen, por muchos trasplantes de corazón que se pueda permitir en un país, no se lograra que sus gentes estén más sanas y que disminuya el riesgo de padecer un infarto, el estilo de vida sano, los hábitos saludables sencillos pueden hacer mucho más por la salud de una población que la técnica medica más avanzada.


    8 Hábitos Saludables




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